La Iglesia Católica celebra el 8 de Diciembreel día de la Inmaculada Concepción de María Santísima. Es una fiesta que se sitúa en el inicio del año litúrgico, el Tiempo de Adviento, iluminando el camino de la Iglesia rumbo al Nacimiento del Señor
La Inmaculada Concepción es uno de los importantes títulos con que es venerada la Virgen María.
El dogma Inmaculada Concepción de Nuestra Señora fue proclamado por el Papa Pío IX, en 1854, con la bula Ineffabilis Deus, resultado de la devoción popular unida a intervenciones papales e interminables debates teológicos.
En los años 700, esta celebración ya existía en Oriente. En 1570, Pío V publicó el nuevo Oficio y en 1708 Clemente XI extendió la fiesta, volviéndose obligatoria para toda la cristiandad.
En Portugal, el culto fue oficializado por D. João IV, hijo de D. Teodósio y D. Ana Velasco, primer rey de la dinastía de Bragança. Es uno de los festivos nacionales, de extrema importancia para Vila Viçosa, ya que es aquí donde se encuentra Nª. Srª. Da Conceiçaõ.
Fue también en Vila Viçosa donde D. João IV, hijo dedicado y obediente de la Santa Iglesia y muy devoto de la Virgen da Conceição, ante la imagen de Nossa Senhora da Conceição ofreció Portugal a la Madre Inmaculada de Jesús, poniendo la corona real a los pies de la Reina del Cielo, que, en adelante, pasó a ser Patrona de Portugal.
Después de ese gran momento, los reyes sucesores nunca más se pusieron sobre sus cabezas la corona real.
La gran peregrinación anual al santuario de Vila Viçosa se celebra el 8 de Diciembre, solemnidad de la Inmaculada Conceição, Patrona de Portugal.