Vila Viçosa es también llamada Callípole, y a sus habitantes se les reconoce como Calipolenses. Este nombre le fue puesto por André de Resende en sus “Antiguidades da Lusitânia”, escritas en latín y, más tarde, popularizado. El autor no encontró mejor forma de expresar en la lengua latina el término Vila Viçosa que adoptando el nombre ya dado en griego a tres poblaciones antiguas que tienen significado semejante al término portugués. Sin embargo, el vocablo Callípole no se popularizó en su utilización antes de 1640. La divulgación del término se debe al Padre Bento Pereira, que, al contactar con la obra de André de Resende, asoció el nombre a Vila Viçosa en su “Prosódia Latina”, publicada en 1643, obra muy conocida en el medio estudiantil. La extensión del término ocurrió en el siglo XVIII.
El lugar de asentamiento de la actual Vila Viçosa habría sido ocupado por diversos pueblos hasta su romanización. Del periodo romano datan casi íntegramente los vestigios arqueológicos existentes en Vila Viçosa desde tiempos remotos. El centro de la antigua aldea romana serían los alrededores del Poço de Alandroal. Ese lugar habría sido el centro de aglutinación de la población existente hasta el siglo XIII. Tras el dominio romano, sobrevino, sobre el 715, la presencia árabe, hasta 1217. En ese año la aldea sarracena es reconquistada a los moros por los caballeros de Avis, durante el reinado de D. Sancho II. Hasta 1267 es la Orden de Avis quien administra estas tierras, encargándose del proceso de repoblación por algunos años debido a la inexistencia de una edificación que protegiese a quien aquí quisiera venir a vivir. Hasta entonces, el lugar continuó siendo ocupado mayoritariamente por moros, ahora bajo la autoridad del Rey de Portugal.
En el reinado de D.Afonso III, la línea de reconquista se extiende hasta el Algarve, obteniendo la posesión definitiva del Alto Alentejo, y este monarca se empeña en la repoblación de las tierra pobres, desiertas o casi, dándoles fueros a fin de atraer a ellas colonos, y consolidar así las líneas de efensa del territorio. En 1250 concede fuero a Estremoz, pasando a formar parte del término de su municipio la alda de los bugios, que significa de los moros, que existía en el lugar donde está ahora Vila Viçosa, más exactamente localizada entre lo que es hoy el Convento da Esperança y las ruinas del Convento de São Paulo. Sin embargo, debido a la gran extensión territorial del municipio de Estremoz, este monarca creyó conveniente trazar un nuevo distriro en su misma área, com mayores ventajas y privilegios. En 1267 comenzó la división de las tierras de la futura Vila Viçosa. En ese año, D. Afonso III inicia la división y distribución de tierras para la construcción de nuevas viviendas en el punto más elevado del Vale Viçoso, anunciando fortificación y defensa del lugar.
La fundación del Monasterio dos Agostinhos da el aliento necesario a los pobladores de estas tierras.
En 1270, el Rey D. Afonso III concede la carta foral a Vila Viçosa, que, a partir de entonces, pasa a ser un municipio. Este documento sigue los moldes del de Monsaraz, que es del tipo de Santarém, como el de Estremoz. Los primeros pobladores de Vila Viçosa ya se encontraban allí establecidos. La atribución de la carta foral al pequeño agolomerado de población reconoce su importancia.
Más tarde, van llegando nuevos moradores que provenían de los municipios limítrofes anteriormente creados, atraídos tanto por el vasto conjunto de privilegios y esenciones de los que podían disfrutar en Vila Viçosa como por la fertilidad de sus suelos.
En el reinado de D. Dinis, Vila Viçosa era todavía un pequeño conjunto poblacional, constituyendo más una población característica del Portugal medieval. El burgo fortificado del castillo que entre tanto surge, trae a Vila Viçosa la seguridad defensiva necesaria para su desarrollo urbano y permite el inicio de la evolución de una experiencia de ocupación de un espacio singular.
A partir del siglo XIV, dentro de su castillo dionisino, se fue condensando la población calipolense, que, con el pasar del tiempo, traspasa las murallas y el baluarte de la villa.
Las edificaciones medievales estan muy modificadas con respecto a lo que fueron originariamente, por eso sólo podemos suponer que serían semejantes a las construccionesmás antiguas que se conservan. Su tipología es de casa de tierra con pocas aberturas. En lo que se refiere a su proceso de construcción, se utilizaría el tabique, t´cnica de origen árabe.
La nueva área urbana de Vila Viçosa, que comenzó a levantarse a partir de 1270, tendría trazados perpendiculares atravesados por vías paralelas a la carretera principal de unión regional, formando una malla organizada, constituida por trazados estrechos y rectilíneos. La tipología de los cuarterones está marcada por lotes de pequeñas dimensiones, estrechos y con pocas áreas abiertas.En cuanto a la edificación, actualmente puede observarse que las construcciones tienen mayoritariamente 2 ó 3 pisos, con aberturas regulares, hechas con sistema de albañilería de ladillo. De las construcciones originales poco o nada queda. Es de destacar que esta parte del conjunto urbano sufrió varias transformaciones como consecuencia de obras de fortificación militar realizadas durante los siglos XVI y XVII.
La carta foral de Vila Viçosa es, en 1512, reformulada por D.Manuel I en respuesta a los nuevos tiempos y a las nuevas necesidades, en cuanto a reorganización administrativa y una mejor estructuración de la vida económica, que ya mucho se había desarrollado desde el siglo XIII. La Vila Viçosa del siglo XVI es ya un aglomerado poblacional desarrollado y con un fuerte crecimiento económico y demográfico.
Vila Viçosa pasó a pertenecer a la Casa de Bragança en 1461. Por razones históricas se la puede considerar entonces Villa de Corte, y, por tanto, la que mejor reflejó las estructuras de poder y fue objetivo de mayores cuidados urbanísticos. En Vila Viçosa se estableció el centro dorado del poder de los duques de Bragança. Durante los siglos XVI y XVII brilló una Vila Viçosa Ducal en todo su apogeo, del que aún hoy son sus monumentos y riqueza patrimonial un excelente testimonio.
El establecimiento de la corte de los duques provocó un gran desarrolo de la villa, pues atrajo hacia ella a lo largo de dos siglos, un elevado número de funcionarios de la casa ducal con sus familias, y un importante flujo de rendimientos provenientes de su vastísimo patrimonio extendido por todo el país. Esto dio origen a un desarrollo económico y sociocultural sin igual en otras tierras de semejantes dimensiones. Permitió también la construcción de conventos y de edificios nobles que darán a Vila Viçosa un aspecto inconfundible.
Es a partit del siglo XVI, más concretamente en el año 1502, con el inicio de la construcción del Paço Ducal, y el subsiguiente cambio de residencia del Duque D. Jaime para aquí, cuando se produce una importante fase de construcciones de estilo renacentista.
La instalación de la Casa de Bragança en el Paço de Regengo, actual Paço Ducal, implicó igualmente la salida de nobles de la fortificación del castillo, y fijarían su residencia cerca del Paço. Este hecho influyó en la formación de cuarterones de grandes dimensiones, ocupados por las casas de los nobles y sus respectivos jardines. Está clara pues la influencia de la construcción del Paço Ducal en la expansión de la villa. Por otro lado, el inicio de la construcción de la Fortaleza Artilheira, en 1520 en el ducado de D. Jaime I, originó la demolición de varias casas y la destrucción del castillo original, además de gran parte de la muralla primitiva (medieval).
En conjunto, esta villa mantiene todavía hoy las características estructurales y arquitectónicas que la definen como uno de los ejemplos más significativos del urbanismo portugués, teniendo en cuenta el tejido unitario de la villa visto como un todo.
La importancia de la arquitectura monumental en Villa Vicioça es indiscutible, ya que fue, en gran medida, la que condicionó el crecimiento y estructuración del patrimonio construido.
Cada monumento tiende, de hecho, a constituirse como el icono de un sistema patrimonial más vasto, en el cual se incluye no sólo el entorno urbano y rural, sino toda una red de conexiones relativas a la vida material y simbólica relacionadas con ellos: el paisaje humanizado, el patrimonio “ de proximidad” (construcciones no monumentales o no clasificadas, identificadoras del territorio, como pequeños solares, viviendas, cruceros, etc. ) y el patrimonio disperso (cercados, muros, fuentes,...).
Desde pronto, Vila Viçosa muestra un crecimiento en el cual se notan fuertes preocupaciones urbanísticas, cuyas directrices se insertan en un verdadero pensamiento de ciudad, y cuyo génesis se vislumbra en la idealización conceptualizada por el pensamiento humanista de los alvores del periodo renacentista. D.Teodosio I, D. João I y D. Teodosio II se dedicaron profundamente al Humanismo. En cuanto a los Duques de Bragança, con la corte establecida en Vila Viçosa, su acción mecenática, que de la bella Callipole emanaba transparente, en el establecimiento, amparo y desarrollo de los estudios humanísticos en Portugal fue notable, y tuvo consecuencias marcantes en la cultura portuguesa.
Vila Viçosa se transformó en un importante centro de cultura, recibiendo la Corte Literaria de los Duques de Bragança a varias personalidades de peso que se quedarían deslumbradas con el lujo y la opulencia del Palacio Ducal, confirmándolo como único en toda Iberia y sólo comparable al Palacio Real de Madrid. Además de esto, es de referir que, después de la Casa Real en Lisboa, el Palacio de Vila Viçosa era la primera Casa de Reino donde funcionaba una verdadera corte del humanismo.
Además de esto, y además también de la ciudad de Évora, el incremento del mercado artístico en la provincia provocó que en otros núcleos regionales, como en Vila Viçosa, bajo la protección de los Duques de Bragança y de su corte, se pudiesen establecer maestros y talleres de pintura, atraídos por el aumento de encargos y por la revalorización de su actividad. Es el caso del pintor André Peres, un artista ligado a la prestigiosa corte del Duque D. Teodósio II, y cuya obra va siendo paulatinamente reconocida. Es de resaltar que la retabilística que se puede obsevar en las iglesias de Vila Viçosa tiene la particularidad de, en la tipología de sus varios ejemplos, presentar un conjunto de notables retablos de los más variados tipos y características que, en su conjunto, abarcan ejemplarmente la producción retabilística europea, del Renacimiento al Rococó, en todas sus modalidades y tipologías.
El análisis de la actividad artística de la dinastía de los Bragança en su dominio de Vila Visoça, puede proporcionar excelentes pistas de entendimiento para la comprensión del arte portugués, en particular del siglo XVII, y de sus singularidades.
A partir del año en que el Duque D. João ciñó la corona, como D. João IV, Vila Viçosa entro en hibernación, y muchas de las riquezas de su palacio se irán para Lisboa, al Paço da Ribera, del que el Palacio Ducal calipolense es semejante.
Posee Villa Viçosa varias iglesias y conventos, de los cuales se destacan el Convento dos Agostinhos, su iglesia y el Panteón dos Duques, el Panteón das Duquesas, el Convento das Chagas, la Iglesia de Santa Cruz, el Convento da Esperança, la Iglesia da Lapa y la Iglesia da Nossa Senhora de Conceiçao.
El Palacio Ducal, ejemplar único de la arquitectura manierista, impresiona. Su fachada, de estilo clásico, líneas sobrias y rigor geométrico, está revestida del mejor mármol de la región, el rosa dorado, lo que le da un toque de cuento de hadas a su sobriedad monumental. Su interior es opulento. La plaza que lo acoge asume entornos escenográficos.
Frente a la Porta da Torre, más o menos en la mitad de la actual Avenida dos Duques de Bragança que acompaña la cerca amurallada desde loa Agostinhos hasta la Iglesia da Esperança, se levanta uno de los más bellas y elegantes picotas que subsisten en Portugal, constituyendo un verdadero ex-libris de esta vlla-museo. Museos tiene también Vila Viçosa, muchos y variados, como el Museo de Arte Sacra, los museos de la Fundación de la Casa de Bragança, los museos de Arqueología y de la Caza y el Museo del Mármol.
Vila Viçosa fue y es cuna de gente ilustre, villa de casas nobles, iglesias y conventos, cruceros y fuentes.
Vila Viçosa fue patria de algunas personalidades eminentes en la historia portuguesa, en las artes, en la literatura, en las ciencias, en la guerra.
De aquí es el alma de Florbela, en la que la literatura vive su más alta inspiración poética, y de Túlio Espanca, cuya labor de estudioso trazó de manera brillante una obra elegante de finas y deslumbrantes líneas en la que se revela la verdadera alma alentejana.
Entre sus casas nobles se destacan: Palacio Sousa da Câmara y Paços do Concelho, en la Praça da República; Palacio dos Matos Azambuja, en la Praça Martim Afonso de Sousa, que recuerda las loggias italianas; la Casa dos Machados y la Casa dos Mascarenhas. En la antigua Rua dos Fidalgo, que va desde el Terreiro do Paço hasta la Praça Nova, actual Praça da República, se sitúan los antiguos Paços dos Sanches de Baena y el dos Silveiros Meneses. En el Terreiro do Paço se levanta el Paço do Bispo. Fuera del perímetro urbano merece una referencia especial la Casa de Peixinhos.
A dos pasos de la villa se encuentra la famosa Tapada Real, una finca rústica integrada en el antiguo patrimonio de la Casa de Bragança.
La Tapada de Vila Viçosa es un pedazo del Alentejo donde se vive toda la magia de esta provincia.
El patrimonio cultural y natural de Vila Viçosa es una herencia extraordinaria que resulta de circunstancias históricas excepcionales relativas a momentos altos de la historia de Portugal.
A vila Viçosa se encuentran ligados acontecimientos de enorme relevancia de la historia política de Portugal y que después marcarían el futuro de la independencia del reino de Portugal. Si Guimarãeses fue la cuna de Portugal, Vila Viçosa fue la patria de la Restauración de la Independencia portuguesa.